Todo pasó como la breve sombra
de un ave que atraviesa el firmamento.
Pasó a la eternidad en un momento,
y el recuerdo traidor ya no te nombra.
Tan sólo el corazón gime y se asombra
ante la realidad de su tormento:
¡Noche oscura, relámpagos y viento,
y un manto de hojas que el sendero alfombra!.
Pero hasta ayer, no más fuiste la vida
luz del pasado, apoyo del futuro,
timón del alma y venda de la herida.
hoy pienso en tí, mi bello amor lejano
cual se recuerda, sobre el lecho duro,
el sueño de una noche de verano.