EL METROCABLE DE MEDELLIN
(Fotos y crónica sobre el
empuge de los Antioqueños)




Las siguientes fotos corresponden al metrocable
línea uno, comprendida entre la estación Acevedo
del Metro y el barrio Santo Domingo Sabio.




Orgullo Paisa......Orgullo Colombiano

Antioquia y su capital Medellín tiene Metrocable,
otro motivo más para que los Antioqueños en su
sentido de pertenencia, su idiosincrasia Paisa
exagerada que los caracteriza, grite ante propios
y extraños, que somos la primera ciudad del mundo
en tener un teleférico integrado a un servicio de
transporte masivo y popular de pasajeros, como es
el metro de Medellín.

El Metro Cable de Medellín es, no solamente una
novedad como solución de transporte para una
comunidad de escasos recursos económicos, sino una
oportunidad para el turismo que le permitirá jalonar
progreso en la zona, suscitar interés en otras ciudades,
sino también y principalmente una obra
que será; recordada por su incidencia social.

La población beneficiada en el área de influencia
se calcula en 150.000 personas, situada en barrios
altos, de difícil acceso y pertenecientes a los
estratos socioeconómicos clasificados
como uno, dos y tres.

Estos barrios se encuentran en la zona nororiental
de la ciudad, tales como populares 1 y 2,
Granizal, Andalucía, La Francia, La Esperanza
y Santo Domingo Savio.

La longitud de este cable aéreo es de 4.100
metros que serán recorridos en 90
cómodas cabinas, cada una con capacidad para diez
pasajeros “ocho sentados y dos de pie”.

El impacto social es reconocido por sus habitantes,
y no es para menos cuando más de uno, dice
que es la primera vez que el Estado se acuerda
de ellos.

La mano de obra fue contratada en un alto porcentaje
entre sus mismos moradores, que les permitió tener
una fuente de empleo.

La capacitación con anterioridad y una intensa tarea
pedagógica en torno al Metro Cable ha permitido
una admirable reacción por parte de la gente
y reconocen el avance tecnológico de gran significado
social y humano.
Los otrora barrios marginados podrán con su frente
en alto decir a propios y extrañ.

¡Bienvenidos!

¿Heeee... ave María pues hombre! - Más contentos
que marrano estrenando lazo.
--¡Papá!

Que Paisas tan engreídos, dirán por ahí las malas
lenguas, pero esa es la verdad.

¡Vea mi Don!
No es por nada, ni por nada, pero eso es una dicha
montar en esas gondolitas transparentes que
dejan ver lo ancho y bonito que es Medallo.

Invito desde esta tierra tenaz y montañera a todos
mis coterráneos de Colombia y del extranjero a
visitar nuestra ciudad pa’que monten en Metrocable
y se den cuenta lo que es cacao con chocolate.

A mis paisanitos de Medellín que viven en las zonas
rosas de la ciudad, para que se olviden de prejuicios,
se salgan de sus ropas almidonadas, por un rato
se humanicen, y camuflados con el populacho noble
y trabajador, disfruten de las cosas simples
y sencillas que nos brinda la vida.

--¿ Que por allá echan mucha bala...?

¡Nooo...que vaaaa!

Eso sucedía hace como 10 años, que esos muchachos
sin empleo, la barriga vacía y las tripas
silbando de hambre, se mantenían todos verracos unos
con los otros, pero eso cambió hace mucho rato.
Ahora casi todos están trabajando y practicando
la cultura Metro.

Vea mi Don, usted se cambia de ropita, unos tenis
pisahuevos de esos baratos que venden en
guayaco, una pantaloneta de colores bien chillones,
de esas que usan los chocuanitos pa’tirar pinta
y conquistar morochas.
Con ese atuendo se mezcla con el Rialengo “Realengo”,
y nadie se va a dar cuenta que usted es un potentado
que disfruta montando en Metrocable.

Olvídese del montero cuatro puertas, de la chequera,
el celular y la tarjeta de crédito, lleve
solo los documentos de identidad y unos cuantos pesitos en
efectivo para tomar Guaro, cerveza o guarapo
helado, comer chunchurrio o cunchurria “tripa frita
y tostada”, picada de asadura o fríjoles cargamantos con coles y garra de marrano.
Te bajas en cualquiera de las estaciones y dialogas
con sus gentes que de seguro tendrán muchas
cosas para contarte, historias que no haz oído, ni
te las imaginas, por que el dolor del humilde nuca sale en los medios de comunicación.

Allá en esas laderas llenas de casitas humildes está
el mirador más bello para contemplar la
ciudad en lontananza cual bella y grande es.

Dele rienda suelta a tus antojos cohibidos, y comes
rellena o chorizos, un chicharrón de 20
patas con arepa de maiz pelao, una picada
de asadura
que contenga, bofe, corazón, hígado, pajarilla
y guargüero y lo asientas con una taza de
mazamorra helada.
Esos pesos que te gastas en un placer prohíbido,
será una anécdota de tu vida, y una millonaria
suma para el humilde comerciante.

¡Pellísquese paisanito!

Recuerda que esta magna obra, es tuya...mía y de todos.
En su construcción, de una uotra forma tu
colaboraste con ella, mucho o poco,
de ese dinero que se invirtió, alguna
vez circuló en el fondo de tu bolsillo.

--¿ y nosotros los pobres qué...?

Vea mi Don...No se preocupe por eso, que el servicio
es para todos y en iguales partes, tanto el
costo como el servicio ---¡ Baratico! ---míseros 1800
pesitos, como quien dice, 1 dólar pa'los del otro
lado del charco.
Es decir: con el mismo tiquete que compras en cualquier
estación del metro, viajas por todo su recorrido,
das la vuelta en los dos metro cables y regresas
a tu casita, y como si fuera poco,
antes de irte, te dice gracias y aquí te esperamos
con los brazos abiertos.
--¡Que tal el gangazo!
Cualquiera se le apunta, ¿Si...si?

El Metrocable no solo será un medio de transporte
de carácter social, sino una nueva fuente de
turismo para propios y extranjeros, renglón que por
generar empleo y divisas, mejorará la
calidad de vida de los habitantes de estas zonas
que hasta hace poco se consideraban marginados
y estigmatizados.

El Metrocable cambió; el paisaje, y sus gondolitas
serán mágicos avioncitos para que los niños
echen a volar sus infantiles sueños.

Ya los aires no serán patrimonio de siriríes
y gallinazos, ahora son cometas, águilas y
golondrinas, compartiendo espacio con las gondolitas
que como farolitos de navidad, cruzarán
en ráudo vuelo llevando dentro, mujeres y
hombres tejiendo sueños de libertad, mientras
allá en lo alto, las verdes montañas de
Medellín en pundonoroso beso, tímidas se abrazan
con el azul del cielo.

El Metrocable será una vez más...
Otro espacio exagerado y noble del montañero audaz,
para gritar sin envidia, rencor y odios....

¡Que orgulloso me siento de ser colombiano!


Crónica escrita por Carlos E. Alvarez editor de
www.chispaisas.info


El Metrocable (Transporte aéreo) de Medellín,
no sólo es una solución de transporte barato y
cómodo para las clases menos favorecidas
económicamente, sino una oferta de recreación
y turismo para sus pobladores, para toda Colombia
y visitantes extranjeros.
El valor del pasaje por persona es de $ 1.800 pesos
colombianos (1 dólar), que se puede adquirir
en cualquiera de las estaciones, ya sea el
Metro o Metrocable.
Con este tiquete se puede recorrer todas las líneas
del Metro y las dos líneas del Metrocable, siempre
y cuando no se salga de los torniquetes
(Maquinitas registradoras) si pagar un peso de más.

¡He ave María pues mi Don!

"Y después dicen que la vida está muy
cara en Medellín"



EL METROCABLE DE MEDELLIN (Línea 2)


Las siguientes fotos corresponden al metrocable
línea dos, comprendida entre la estación San Javier
de el Metro y el barrio Pajarito. Hora de las tomas - 5 pm.







Ver más cosas de Antioquia y Colombia