Continuación de negocios paisas...
Hay otros tipos de ventorrillos ambulantes pero más zonificados, son las ventas en el
piso, ya sea en las aceras, pasajes peatonales o parques.
Se trata de los legumbreros, los vendedores de segundas, Ferreterías, zapatos, ropa,
artículos para el hogar, juguetería y cuanta baratija que usted se pueda
imaginar.
Se me olvidaba uno de los medios más usados por nuestros comerciantes paisas, las
carretillas de mano.
Con ellas recorren la ciudad ofreciendo sus productos, los cuales anuncian a puro
pulmón y los de más categoría emplean megáfono para que el
anuncio llegue hasta la cocina donde el ama de casa está haciendo el sancocho.
Si un paisa no cuenta con un empleo, lleno de hijos y de obligaciones y por supuesto su
propia subsistencia, pero cuenta con un pequeño capital y muy poquita pereza, por su
mente pasan infinidad de recursos para levantrse la de sal.
Uno de ellos es ir a la plaza mayorista y se compra una caja con 100 aguates maduros. Sale con
ellos al hombro hacia cualquier punto indeterminado, cruzando los barrios más
encopetados hasta llegar a los zonas pobres.
Desde que sale de la plaza grita.
¡Aguacateeeeees!...maduritos y afrodisiacos para el almuerzo de hoy que es sin carne.
Sólo bastan tres o cuatro horas y el producto esá vendido entre paladares
exquisitos y otros no tan refinados quizás personas en condiciones iguales a las de
él.
La pregunta es la siguiente...
Cuánto invirtió y cuánto se ganó el paisita.. ?
Los aguacates los compró a 800 pesos y los vendió al menudeo a 1000 pesos, o sea
que se ganó veinte mil pesos, dos veces el salario mínimo.
Pero para ésto se necesitan un pequeño capital, hagallas para el trabajo y no
sufrir complejos de inferioridad y mucho menos pereza.
Otra forma de levantarse la vida es, cambiando productos atractivos a las damas como: loza,
cristales, artículos de tocador, los cuales recorriendo los barrios se cambia por ropa
usada, y como usted lo sabe en nuestros guardarropas reposan una cantidad de vestuarios que
aunque en perfecto estado ya no se usan por haber pasado la moda o por que el niño se
creció, el señor o la señora se engordaron o enflaquecieron y estas
prendas que lo único que hacen es estorbar.
El vendedor le cambia a la señora que es a la única persona que encuentran
en la casa, un plato, un vaso de cristal y un pintalabios por un bluyin, una camisa o un
vestido de dama ya usados pero casi nuevos.
Cuál es el negocio en esta ocación ?...Los elemento que entrega el vendedor le
costaron 5000 pesos. La dama no tiene que desembolsar dinero, sale de algo que le está
estorbando.
El vendedor se lleva esa ropa par la casa, la lava y plancha y luego la empaca y sale con esta
mercancía para los pueblos o el mercado de las pulgas y a vender se dijo.
Un bluyin que lo cambió por un producto que le valió 5000 pesos, lo vende por
diez o quince mil pesos, para él es mucha ganancia....Y para el comprador es una ganga
comprar un bluyin de ochenta o cien mil pesos por quince.. Eso no se ve en cualquier parte.
Hay en Medellín un caso muy particular y es el sitio del cambalache o trueque.
Se encuentra en todo el corazón de la ciudad, aledaño al parque de Berrío,
debajo de la estación metro, a un lado de el palacio de la cultura, contiguo a la
plazuela Nutibara, al frente de uno de los hoteles más populares de la ciudad.
Es un conglomerado de quinientas a mil personas que están en continuo movimiento
mercantil, vender, comprar o cambiar un producto por otro.
Son por lo general objetos usadas y un poco viejos, pero alguien las necesita y todavía
funcionan.
Se cambia una por otra, se cambia y se encima la diferencia de valor.
Dentro de este conglomerado fluctúa otras ventas, como por ejemplo: tinto, empanadas,
papas rellenas, morcillas, buche, picada de asadura, bananos, agua, sancochos, frijoles, y
todo aquello que los comerciantes informales requieren para aguantar el desgaste que estos
negocios genera.
Narración de Carlos E. Alvarez editor de www.chispaisas.info
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Desde Montenegro Quindío eje cafetero de Colombia, el paisa Chucho Musgo mayordomo y administrador virtual de las haciendas y fincas
del parque del café, invita a todos los colombianos y extranjeros a dejar las marañas de cemento y a cambio admiren nuestras
montañas y bellezas naturales de nuestro pais. Será un paseo turístico y ecológico lleno de emociones donde podrá interactuar
con la ecología, podrá disfrutar de una estadía rural dentro de ella misma porque se le brida hospedaje en fincas adaptadas como
hoteles con todas sus comodidades.