TRATAMIENTOS NATURALES PARA LOS MALES DEL CUERPO HUMANO.
Es evidente que en esta página se trata de males cotidianos, en ningún caso de enfermedades graves.
Todas estas recetas no pueden hacernos olvidar el interés vital y capital de la medicina contemporánea. Por lo tanto, cuando nos
enfrentamos a un problema de carácter médico es imprescindible recurrir a la ayuda de un profecional de la medicina
convencional para que en base a sus conocimientos nos ayude a seguir un tratamiento adecuado para vencer la enfermedad.
Pero tampoco olvidemos que la naturaleza tiene plantas medicinales que son una verdadera panacea de la salud que
han logrado hacer verdaderos milagros.
De cualquier manera, estos remedios antiguos que han traspasado milenios, forman parte de las tradiciones de todos los pueblos,
y todas las religiones; y existe una firme creencia respecto a la eficacia de su terapia.
Sin embargo, dada la importancia del componente psíquico en el ser humano, es posible que estas técnicas medicinales
tengan mejores resultados en las personas que creen en ellas.
A continuación presento algunas de las posibles recetas naturales para tratar o controlar la siguiente enfermedad.
NOTA:
El uso de las siguientes recetas medicinales corre por su propia cuenta y riesgo, pues todo organismo no reacciona de la misma
manera, por lo tanto se recomienda no abusar de ellas o consultar con un espacialista, ya que algunas plantas en grandes cantidades
pueden ser tóxicas.
Se recomienda no usar plantas medicinales, si en el momento está usando drogas sintéticas recetadas por un
médico, son incopactibles y puede ser cotraproducente.
HERPES ZOSTER O CULEBRILLA
¿Qué es la culebrilla?
Es una enfermedad que provoca una erupción en la piel siguiendo una línea. Se cree que cuando la línea (culebra) une sus
dos puntas (la cabeza se junta con la cola) tiene consecuencias fatales para el portador.
La culebrilla, o herpes zoster, es una infección vírica común de los nervios, que está acompañada de una erupción
dolorosa con vesículas pequeñas en cualquier parte del cuerpo. Aun cuando la erupción desaparece, el dolor puede
continuar durante meses y algunas veces durante años.
La culebrilla se origina en la reactivación del virus varicela-zoster, el mismo que provoca la varicela.
Cuando una persona ha tenido varicela, el virus se aloja en determinados nervios y permanece en estado latente
durante muchos años. El herpes zoster es más frecuente entre las personas cuyo sistema inmunológico se encuentra
deprimido y en los mayores de 50 años.
¿Cuáles son los síntomas de la culebrilla?
A continuación, se enumeran los síntomas más comunes de la culebrilla. Sin embargo, cada persona puede experimentar
los de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir los siguientes:
Sensibilidad o dolor, o ambos en una zona de la piel antes de que aparezca la erupción.
Erupción, que aparece después de cinco días y que al principio tiene el aspecto de manchas rojas pequeñas que se
convierten en vesículas, usualmente toma de dos a tres días.
Las vesículas se vuelven amarillas y se secan, y suelen dejar cicatrices pequeñas y huecas.
Síntomas de alarma de dolor unilateral, hormigueo o sensación de quemadura limitados a una parte específica del
cuerpo: el dolor y la sensación de quemadura pueden ser intensos.
Enrojecimiento de la piel (eritema) seguido de aparición de ampollas (vesículas).
Ampollas pequeñas (vesículas), agrupadas, densas y profundas que supuran y hacen costra.
Anomalías en el gusto.
Párpado caído.
Pérdida del movimiento del ojo (oftalmoplejía).
Pérdida de la audición.
Dolor articular.
Lesiones genitales (hombres o mujeres).
Dolor abdominal.
Hacer compresas de corteza de roble por litro de agua y aplicar sobre la lesión 3 veces al día.
Hacer un cataplasma o jugo de cebolla cruda y se aplica localmente para quitar el ardor.
Colocar una cuchara “mejor de plata” a calentar, untar con aceite un pedazo de papel celofán, colocarlo sobre la
parte afectada y luego pasar por encima la cuchara caliente varias veces, con 2 o 3 veces tiene si se hace a tiempo o
sea cuando está empezando a ampollar. Después de quemarse untar crema de leche.
Aplicar varias veces al día hasta curarse, baños y paños de hojas de yuca cocinadas.
Moler ladrillo y con alcohol o ron se hace una macilla suave que se coloca en la parte afectada. Es muy dolorosa
pero se alivia con una sola aplicación.
Hacer emplastos de yerbamora y aplicar sobre la parte irritada hasta calmar el dolor.
Preparar en zumo o vinagre de manzana 20 gramos de amapola, limpiarse la erupción y si es posible aplicar luego l
eche materna.
Poner al fuego una herradura o un trozo de hierro hasta que esté al rojo vivo, luego se introduce en una taza de
agua hervida pero que esté fría. Tomar de este líquido tres veces al día, esto calma el dolor.
Hacer un emplasto de barro combinado con jugo de llantén, yerbamora y sal. Aplicar sobre la parte afectada.
Bañar la parte afectada con agua de carbón vegetal apagada en agua “Echar la brasa encendida al agua”. Tomar de esta
misma agua varias veces al día.
Aplicar baños y emplasto, hojas de novio cocinado o cáscaras de plátano verde y cocinado.
Mientras dure el tratamiento se debe tomar jugo fresco de diente de león, 2 pastas diarias de de complejo B y 3 de
vitamina C de 500 grms. diariamente por un mes, levadura de cerveza 3 al día o salvado de arroz, además comer peras.
Jugoterapia:
½ vaso de jugo de brócoli.
½ vaso de jugo de repollo.
1 vaso de jugo de piña.
½ vaso de jugo de rábano.
Mezclar y endulzar al gusto, ojalá con miel de abejas. Tomar 5 veces al día.
Nota: Debe hacerse remedios y untados simultáneamente.
Mito:
La creencia errónea es pensar que la persona puede morirse cuando la culebrilla que da a los dos lados de la
cintura se une en la zona central del ombligo.
NOTA DE INTERES. Haz clic aquí para saber preparar las recetas